Estados Unidos: La Ilusoria Elección, la Realidad del Fraude |
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Estados Unidos: La Ilusoria Elección, la Realidad del Fraude 

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Del Estado Benefactor al Estado de Sitio, los Estados Unidos de América tiene la población más engañada en la historia de la humanidad.

POR LUIS MIRANDA | THE REAL AGENDA | 5 SETIEMBRE 2012

Se llama el sueño americano porque uno tiene que estar dormido para creerlo. Mientras tanto, la verdad y la realidad son ridiculizados, opuestos y finalmente aceptado antes de ser abandonados. El tiempo que toma al estadounidense promedio para darse cuenta de que todo es un sueño — la casa perfecta, la oficina de la esquina con ventanas de vidrio, la posición gerencial, el sueldo de seis dígitos y el reconocimiento — es el mismo tiempo que le lleva despertar de ese sueño. El problema es que no muchos estadounidenses realmente despiertan.

Ante los ojos de todos los estadounidenses, el Partido Republicano descaradamente borró de todos los registros las decisiones tomadas por cientos de delegados de todo el país que no apoyaron a Mitt Romney para la nominación presidencial. El consejo de administración del partido simplemente decidió que, a fin de suavizar la entrada de Romney en la carrera por la presidencia, sus manejadores tenían que cambiar la forma en que los delegados fueron electos y contados.

Me encantaría explicarlo, pero es más fácil si usted lo mira y entiende el nivel de fraude, la arrogancia y el desprecio por los votantes que ahora llena la base y el núcleo del Partido Republicano. Digamos que después de la Convención Nacional Republicana de 2012, las personas que apoyan este partido y algún candidato que no está respaldado por la creación de esta organización corrupta, nunca más serán capaces de elegir realmente a sus representantes para la convención, y mucho menos a su hombre o mujer preferidos como candidatos a la presidencia.

Por favor, vea y escuche con atención y trate de agarrarse de la silla donde está sentado. Créame, usted necesitará sostenerse.

Le dije que era necesario sostenerse para no caer de la silla.

En caso de que no haya entendido al reportero, permítame explicarlo en términos sencillos. La moción aprobada en la Convención Nacional Republicana de 2012 asegura que sólo el candidato apoyado por el establecimiento del Partido Republicano o el presidente republicano en  decidirá a quién se nombra como delegado oficial para asistir a la Convención Nacional y que por ende votará durante ese evento. Olvídate de los caucuses o las primarias.

Y usted pensaba que había una elección, ¿verdad? Por desgracia, la elección es sólo una de las ilusiones más de moda que el estadounidense promedio cree. La moción fue aprobada y adoptada por el RNC no sólo es mala porque se les robó a los delegados legítimamente electos y que apoyaban a Ron Paul, quien ganó los suficientes como para desafiar a Romney en el Convención de esta semana, su posición, pero también porque, independientemente de quién sea el candidato, es evidente que los políticos del establecimiento y los medios se sienten amenazados por un tipo de hombre que sólo aparece una vez cada siglo más o menos. Tal vez con menos frecuencia.

¿Por qué se sienten amenazados? Porque a pesar del circo armado tanto por el Partido Republicano como los medios corporativos, el Sr. Paul fue capaz de llevar su mensaje a millones de personas. Pero la amenaza se hizo más grande, ya que todos esos millones de personas, incluso fuera de los Estados Unidos, en realidad le escucharon y comenzaron el movimiento pro libertad más grande y más importante en la historia reciente.

Desafortunadamente, en el otro lado del pasillo, las cosas no son mejores. Obama es la otra cara de la ilusoria moneda, la segunda cara de la elección falsa que los dueños de los Estados Unidos de América — y gran parte del resto del planeta — decidieron usar para engañar a los incautos miembros de la población sin educación ni idea de la realidad. Decir que el fenómeno Barack Obama es un engaño me haría quedarme corto de lo que hay que decir acerca de él y de sus patrocinadores corporativos. Pero para ser justos, vamos a comparar a los dos hombres que ahora están en la carrera para gobernar sobre los Estados Unidos.

¿Qué es lo que estos dos hombres apoyan y a qué se oponen?

Tanto Mitt Romney como Barack Obama APOYAN, según su historial de votación y las declaraciones públicas lo demuestran, las siguientes políticas:

1. Los rescates financieros de corporaciones como parte de los paquetes de estímulo, la flexibilización cuantitativa y el gasto deficitario.
2. El envío de tropas para proteger las fronteras de otros países y enviar dinero a dictadores extranjeros.
3. Política exterior intervencionista de la era Bush.
4. Restricciones federales sobre la propiedad de armas.
5. Ley Patriota.
6. Espiar a los ciudadanos estadounidenses sin órdenes judiciales.
7. La detención indefinida de ciudadanos estadounidenses sin cargos, juicio ni abogado.
8. Los asesinatos de ciudadanos estadounidenses o cualquier otra persona sin el debido proceso.
9. Asistencia sanitaria socializada.

Tanto Mitt Romney como Barack Obama SE OPONEN, según su historial de votación y las declaraciones públicas lo demuestran, a las siguientes políticas:

1. Equilibrar el presupuesto en menos de 30 años.
2. Pagar la deuda nacional.
3. El derecho de los Estados para hacer sus propias leyes.
4. Políticas fiscales y monetárias sanas.
5. Una política de no intervencionismo.
6. Libertad de elección por parte de empresarios y consumidores.

Aunque por muchos años los estadounidenses fueron vistos desde el extranjero como personas arrogantes sin educación, la opinión ha cambiado. La mejor descripción del americano promedio en el extranjero es ahora la de un esclavo sin educación, que vive de manera arrogante en un sistema neo-feudalista del cual disfruta aunque sea la prisión que es hoy.

Si bien la mayor parte del mundo ha sido desprovista de oportunidades y recursos exitosamente por las mismas fuerzas que controlan la forma de vida estadounidense, los ciudadanos estadounidenses se han aclimatado con los beneficios que su moneda, artificialmente fuerte,  ha sido capaz de proporcionar.

La abundancia ilimitada refuerza la ilusión del sueño americano y que ha cegado aproximadamente el 99% de la población. Fue debido a la aparición de personas como Ron Paul y su movimiento compuesto por personas genuinamente interesadas en libertad, que el 99% se contrajo a un 95% más o menos. Los miembros de esa minoría vociferante fueron los que eligieron a los delegados suficientes en al menos 5 estados donde Ron Paul venció a Mitt Romney por muchos votos. Al cambiar las reglas sobre cómo se eligen los delegados, el Partido Republicano se ha asegurado que nunca más un movimiento como el de Ron Paul impugne la elección de un candidato que no acepta la imposición de la plataforma oficial del Partido.

Con el panorama político resuelto, hay que echar un vistazo a la otra ilusión.

A pesar de que el estado de la economía ha hecho más evidente que las cosas no van bien para el pueblo estadounidense, no es raro leer, oír y ver informes sobre las primas que se pagan a los líderes corporativos y los burócratas con fondos de los contribuyentes. No hace falta decir que los rescates de los bancos estadounidenses patrocinados por Estados Unidos y Europa han llevado al país mucho más cerca del precipicio profundo y oscuro de la insolvencia y la quiebra. Pero si se le pregunta al estadounidense promedio al respecto, él o ella no puede entenderlo.

De la falta de educación de los estadounidenses, poca perspectiva sobre historia y la nula comprensión fue que se originó la ilusión de la prosperidad. La moneda reserva del mundo, lo que permitió a los estadounidenses disfrutar de precios artificialmente bajos, permitió a los políticos autorizar, adoptar y promover el sistema basado ​​en la deuda. El colapso de la forma de vida estadounidense no comenzó en 2008, 2007 o 2006, sino en 1913.

Esa caída fue ejecutada gradualmente a través de los años a un ritmo muy lento, por lo que ‘las ranas’ no se dieron cuenta del calor del agua hirviendo. La supuesta prosperidad era una cortina de humo que llevó al colapso de los Estados Unidos ahora se acerca vertiginosamente. La quiebra financiera de los EE.UU. ha pasado de ser una teoría de la conspiración, para convertirse en una certeza matemática. Los Estados Unidos se está ahogando en deuda y también lo está el resto del mundo. Pero, contrariamente a lo que los medios corporativos, liberales y socialistas dicen, no hay manera en el mundo de pagar esa deuda. Ninguna cantidad de impuestos recaudados, ningún régimen de impresión de dinero, ni siquiera si todo el dinero del PIB se utilizara para tratar de pagar la deuda de los EE.UU., esta deuda podría eliminarse.

En este momento, los Estados Unidos sufre de dos problemas incurables: Deuda Nacional y Déficit Federal. Aunque son cuestiones separadas, estas dos están de hecho interconectadas. La deuda se crea pues el gobierno federal es incapaz de mantener sus gastos bajo control, limitados a lo que el país produce. Esto crea la necesidad de pedir prestado el dinero a la Reserva Federal, China o cualquier otro loco — o inteligente — que quiera prestar a los EE.UU.. La deuda nacional es la suma de toda la deuda contraída por el Gobierno Federal de los EE.UU. incluyendo el dinero prestado y los intereses que se pagan sobre esos préstamos.

El déficit por otra parte, es la diferencia entre el presupuesto que los EE.UU. tiene y lo que realmente gasta en un año específico. Así, por ejemplo, si en 2012 los EE.UU. tenía un presupuesto de $ 100, pero gastó $ 130, el déficit para 2012 sería de $ 30. Dado que los EE.UU. no tiene manera de pagar la diferencia de $ 30, se ponen los $ 30 como deuda a pagar en el largo plazo, digamos 50 años. Durante ese tiempo, los EE.UU. en su conjunto — los ciudadanos — tendrán que pagar intereses sobre esa deuda, mientras que el original de $ 30 permanece sin pagar. Debido a que la deuda original no se paga durante décadas, se siguen acumulando intereses sobre los intereses, que luego se convierten en imposibles de pagar también.

El problema es que el déficit no es tan pequeño y por lo tanto la deuda no es pequeña tampoco, por lo que los intereses han estado explotando durante el último siglo. En la actualidad, la deuda nacional de EE.UU. se encuentra en $ 16.001.431.267.262,98 trillones. Con una población estimada de 313.431.758 en los EE.UU., la participación de cada ciudadano de esta deuda es de $ 51,052.36. Tengo un poco de dinero sobrando? No se preocupe, porque esta no es su deuda. Se trata de deuda generada por el gobierno que esta fuera de control y que ilegalmente hipoteca la vida de una generación tras otra para pagar por sus esquemas de soborno sin límites, como el Seguro Social, Medicare y Medicaid, para financiar las guerras en el Medio Oriente y en el resto del mundo, así como para dar rescates a los bancos estadounidenses y europeos.

Aunque usted no aprobó la creación de esta deuda directamente, usted realmente permitió que el crimen de la deuda se cometiera si votó por uno de los partidos políticos que favoreció la creación de la deuda. Los cabecillas de estos partidos han sido creaciones corporativas como Jimmy Carter, Ronald Reagan, George Bush padre, Bill Clinton, George Bush Jr., y Barack Obama. Así que sí, usted ha sido un instrumento del crimen; sabiéndolo o no. Además, tenga en cuenta que la deuda sigue creciendo como lo ha hecho siempre. Para el período de 2007 a 2012, la deuda nacional de EE.UU. creció 3.880 mil millones de dólares por día. (Estimación conservadora).

Por favor vea el siguiente gráfico para tener una perspectiva histórica sobre la deuda de EE.UU. desde 1940 hasta 2011:

Clique para ampliar. Deuda de 1940 a 2011. Fuente: CrisisHQ.com

Esto es lo que quiero decir cuando dije que los estadounidenses son vistos como personas incultas y crédulas. El sistema utilizado por el gobierno de propiedad corporativo estadounidense es un ejemplo de lo que hoy llamamos un esquema Ponzi. Es así como el Gobierno Federal de los EE.UU. tiene la intención de aumentar la deuda hasta $ 20 trillones de dólares en 2016 y $ 70 trillones de dólares en los años después de eso. No importa si Obama es reelegido o Romney toma su lugar. Los fascistas continuarán como de costumbre.

Aunque a algunos economistas les gustaría seguir disfrutando de los beneficios de la ilusión, de seguir endeudándose para financiar los pasivos del gobierno y los programas sociales, lo cierto es que el límite de cuánto E.E.U.U. puede pedir prestado se acerca rápidamente a su fin. ¿Por qué? Porque para que este esquema Ponzi funcione, hay que tener inversionistas locos que estén dispuestos a rescatar a los EE.UU. cada vez que se levanta el techo de la deuda. Si los inversionistas reducen sus inversiones o las retiran, el esquema Ponzi colapsa. Ahí es donde estamos hoy.

El colapso financiero de los EE.UU. es una buena transición para aprender cómo el gobierno de EE.UU., durante muchos años ha tratado de evitar este colapso y cómo va a seguir intentando evitarlo en el futuro. Este es el tercer componente de la ilusión.

La guerra y los conflictos han sido siempre monstruos de cabezas múltiples. Por una parte, son responsables de la destrucción de tierras y asesinato de gente inocente, pero también lleva a cabo un segundo objetivo: justificar la existencia del complejo industrial militar. Sin embargo, un tercer gol a menudo se pasa por alto. Las guerras y los conflictos son excelentes herramientas para mantener a las poblaciones distraídas, mientras que los delitos financieros y políticos son cometidos. Los actuales disturbios en el Oriente Medio que coinciden con la crisis financiera más profunda desde la Gran Depresión no son tal coincidencia.

Las personas que controlan los gobiernos occidentales — incluyendo los EE.UU. — lo saben. De hecho, se han utilizado las guerras y los conflictos en el extranjero para llevar a cabo cambios radicales en casa. Hitler, Mussolini, Franco y Pinochet lo hicieron, y también lo ha hecho cada presidente de los EE.UU. por lo menos desde 1929.

Cuando los Estados Unidos se quede sin los prestamistas, o diga públicamente que ya no puede cumplir con sus obligaciones, quien precisamente vendrá a su rescate? Nadie. Las únicas dos opciones que tendrá EE.UU. son dos opciones visibles y una carta escondida en la manga. Los EE.UU. tendrán que declararse en quiebra o de manera exponencial hiper-inflar su moneda, una política que ha sido delicadamente empleada desde 1913.

Parece muy claro que el gobierno de EE.UU. no va a declararse en bancarrota, porque eso significaría que sus acreedores — China, el sistema bancario centralizado, Arabia Saudita, etc — tratarán de reclamar su pedazo del pastel estadounidense. Por lo tanto, lo más probable es los EE.UU. seguirá hiper-inflando su moneda, pero a una velocidad más rápida. Esto no va a ser una solución, pero una estrategia para retrasar el colapso. De cualquier manera, el país se derrumbará. La diferencia será algo parecido a lo que se explica CrisisHQ.com. “Económicamente, la primera opción se sentiría como un ataque al corazón y la segunda opción como un cáncer terminal”.

Una vez que la cortina de humo de la hiperinflación ya no funcione, los manejadores estadounidenses recurrirán al plan que han estado afinando durante al menos medio siglo: una guerra abierta. El escenario de la guerra perpetua como una herramienta de control fue explotada durante todo el siglo 20 en cada rincón del planeta. De los Balcanes a Nicaragua al Oriente Medio. El resultado es siempre el mismo: las ovejas confusas apoyan al candidato que muestra una posición más fuerte hacia la “amenaza externa”, este agresor imaginario que pretende destruir sus vidas imaginarias.

Hitler fue capaz de obtener el apoyo casi total del pueblo alemán después de la fabricación del incendio del Reichstag. En 2001, el gobierno de EE.UU. hizo lo mismo. Se destruyeron edificios emblemáticos en la tragedia estadounidense y con ello se abrió la puerta al perpetuo estado de guerra en el siglo 21. Ese estado de guerra dio paso a la inseguridad ciudadana y el Estado Policía todavía en crecimiento. Como Saman Mohammadi pone en su artículo 7 Razones por las que el Mito de la Lucha contra el Terrorismo Persiste, “los ingenieros de la realidad construyen trampas mentales y callejones sin salida con el fin de contener la conversación de los controvertidos eventos políticos y temas dentro de los parámetros de los Estados Unidos e Israel contra el paradigma del terrorismo.” El Reichstag americano funcionó muy bien.

Entonces, ¿qué hacer con todo esto? En primer lugar, entienda que no hay una solución política a esta ilusión. Como se indica al comienzo de este artículo, los partidos del sistema político siempre encontrarán una manera de manipular las reglas para imponer su voluntad. Si el gobierno fuera realmente una solución o parte de la solución, todos estaríamos mucho mejor de lo que estamos hoy. La votación para elegir al menos peor de los candidatos no hacen nada para mejorar las cosas. Mientras hayan funcionarios públicos que no le teman a los ciudadanos, sino que se alimentan de ellos, no habrá una solución al problema. En segundo lugar, la solución real comienza con la educación, después con la participación de aquellos que vieron la luz y que decidieron caminar hacia ella. Es necesario que el 5 por ciento se multiplique por 10.

La educación toma tiempo y lo mismo ocurre con un despertar masivo. Por desgracia, a veces sólo un terremoto, un colapso es el único instrumento que es capaz de despertar a las grandes masas de gente. Como el colapso parece casi inevitable, es el deber de todos seguir educando a sus familiares, vecinos y amigos, pues el colapso se puede prevenir mediante el ejercicio de una presión masiva sobre la clase política y sus dueños. Al mismo tiempo, los que están despiertos tienen que prepararse para el colapso, independizándose de los controladores que han “aumentado el calor” en todos nosotros durante el último siglo.

El significado de la preparación variará dependiendo de quién usted es y dónde vive. El denominador común de estar preparado es la autosuficiencia. Ser capaz de determinar su propio presente y futuro es el arma más poderosa contra el colapso y en contra de la clase dominante. Ayude a sus familiares y vecinos para salir del estado de control en masa y de salir del sistema neo-feudalista para poder llegar a ser intelectualmente y físicamente independiente. Ayúdelos a despertar de la ilusión en que viven.

About the author:

Luis Miranda is the Founder and Editor-in-Chief at The Real Agenda. His career spans over 17 years and almost every form of news media. He attended Montclair State University's School of Broadcasting and also obtained a Bachelor's Degree in Journalism from Universidad Latina de Costa Rica. Luis speaks English, Spanish Portuguese and Italian.

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