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El Nacionalismo no será responsable de la próxima Crisis Financiera 


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Publicaciones globalistas ya anuncian la llegada de la próxima debacle.

Lo que no dicen estas publicaciones es que esta crisis sucederá por las mismas razones que la de 2008 y mientras el sistema financiero global todavía está en las mismas manos: las de los globalistas.

Los medios globalistas dicen que la crisis será responsabilidad de la ola de nacionalismo, que a veces descartan como proteccionismo. Siendo ese el caso, intentan culpar a las víctimas de altos crímenes financieros contra la humanidad, aunque esos crímenes están siendo cometidos por banqueros globalistas.

¿Por qué culpar a las naciones que quieren separarse de las prácticas y entidades que derribaron la economía mundial tantas veces? Porque el nacionalismo está totalmente en contra del globalismo, que es lo que los banqueros quieren implementar en todo el planeta.

En un sistema totalmente globalista e hiperconectado como el actual, los banqueros globalistas pueden hacer y deshacer a voluntad y sin tener que responder a nadie. Pueden desestabilizar el sistema literalmente haciendo clic en un botón y luego culpar al nacionalismo, o, como solían decir, al ciclo económico.

Todos sabemos que los mercados financieros están totalmente manipulados. Son una farsa, un engaño, y es precisamente a través de este engaño que las grandes corporaciones y los banqueros mantienen el control de la economía global.

Hacen crecer las economías al intervenir en la compra de acciones con valores inflados artificialmente y las llevan a la bancarrota cuando venden esas acciones de forma masiva.

El hecho de que las grandes crisis financieras ocurran casi inmediatamente después del auge económico no es una coincidencia. Con cada crisis financiera, los súper ricos se adueñan de más propiedad y con cada auge financiero consolidan su poder.

Debemos recordar que los banqueros y las corporaciones tienen una fuente ilimitada de dinero, que ya ni siquiera imprimen, sino que agregan electrónicamente a sus cuentas comerciales y personales.

Con ese dinero falso compran propiedades y riqueza en todo el mundo y en cada crisis hacen su propio corralito robando a la economía mundial la liquidez que crearon artificialmente.

Las críticas de los medios de comunicación globalistas a los países que eligen el nacionalismo no se emiten porque sus escritores no quieren países cohesivos, sino porque el nacionalismo le quita directamente el poder a sus dueños, los banqueros.

Las alarmas de pánico preliminares están siendo emitidas por “expertos” del FMI, que ven riesgos cada vez más cercanos que hasta ahora parecían lejanos. Se refieren a “peligros globales”, capaces de tener un efecto bumerán.

El problema no es ahora, sino mañana, dicen. Según su informe, el PIB mundial crecerá este año y el próximo en aproximadamente un 3,7%.

Mientras tanto, la directora del FMI, Christine Lagarde, dice que muchos países no han aprovechado la bonanza para poner sus casas en orden.

Entre las amenazas que se vislumbran, la más apremiante es lo que los medios de comunicación de masas denominan “guerra comercial”. Con eso se refieren a las sanciones comerciales de Estados Unidos contra China.

Además, el FMI cita la deuda global, las tensiones financieras en los países emergentes, el aumento de los precios del petróleo, el aumento de los líderes populistas con agendas que generan incertidumbre y muchos otros.

En Europa, sobre todo, los riesgos políticos preocupan, con dudas en torno al Brexit.

Raghuram Rajan, un economista que en 2005 advirtió sobre los desequilibrios financieros globales, admite que es difícil anticipar cuándo llegará la próxima crisis.

Por un lado, destaca el fuerte crecimiento en Estados Unidos. Por otro lado, señala los altos niveles de deuda, los aumentos de las tasas de interés, las amenazas al comercio, los altos precios de las materias primas y las vulnerabilidades que presentan algunos países.

“No es fácil predecir si estas vulnerabilidades se convertirán en una mini-crisis, y si esta mini-crisis se hará más grande. Cuanto antes desaparezca la amenaza de una guerra comercial, mejor será para todos.

Pero las alzas de tasas de interés son inevitables. No podemos posponer definitivamente la normalización de la política monetaria”, agrega Rajan. Se refiere a tener tasas de interés a cero o casi cero por ciento para prestar dinero a los bancos.

La cabecilla del FMI, Christine Lagarde, ha puesto en vilo al mundo financiero al preguntarse retóticamente si la economía es suficientemente fuerte, si es suficientemente segura y si los beneficios de la supuesta recuperación han sido bien compartidos. Según ella, la respuesta a esas tres inquietudes es “no”.

La creciente fortaleza del dólar y los aumentos de las tasas decretadas por la Reserva Federal de EE. UU. restringen el crecimiento a las economías emergentes, que dependen en gran medida del capital extranjero.

Estos países se beneficiaron de un aluvión de dólares en la era de tasas de interés de casi cero por ciento, y ahora ven que las cosas se complican.

Desde hace tiempo se sabe que esta política tenía una fecha de vencimiento, pero las tensiones ahora están saliendo a la superficie.

Un síntoma esperanzador es que, por ahora, el contagio de los problemas en algunos países de América Latina, tales como Argentina  o Costa Rica ha sido muy limitado o nulo, pero dada la interconexión financiera citada al principio, sería muy fácil que cualquier problema no desencadenase efectos mayores tanto en América Latina como en Europa del Este.

Todo lo que los globalistas deben hacer es retirar sus inversiones en dólares de una manera más contundente para que las economías emergentes se vuelvan más vulnerables.

Según los cálculos del Fondo, la deuda global, que incluye lo público y lo privado, alcanza nuevos máximos: $182 mil millonesde dólares, 60% más que lo que se acumuló hasta 2007, cuando se comenzó a gestar la crisis.

Debemos recordar quién es responsable de los préstamos a los deudores públicos y privados. No son los que promueven el nacionalismo y los que quieren gobiernos independientes. Son los propios banqueros; las mismas personas que advierten que el nacionalismo provocará la próxima debacle financiera.

Después de la crisis financiera mundial, la deuda pública de los países desarrollados se disparó debido a las medidas de estímulo y los rescates.

Los bancos centrales decidieron salvar a las mismas instituciones que causaron la crisis financiera y los recompensaron con billones de dólares por su comportamiento irresponsable. Lo que debía haber sucedido era dejar que los bancos colapsaran para reiniciar la economía mundial de cero.

Mientras los jefes del FMI pidieron a los líderes de Estados Unidos y China que redujeran la guerra comercial, el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, acusó a China de interferir en las elecciones legislativas de Estados Unidos en noviembre.

El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yu, respondió que exigió a Trump que pusiera fin a sus “acciones equivocadas”, que, según dijo, amenazan el interés nacional de la segunda economía más grande del mundo.

En el Fondo, observan con especial atención el acuerdo de que Trump comenzó a principios de este mes con México y Canadá para reemplazar el TLCAN.

La pregunta es si este es un modelo exclusivo para los tres países de América del Norte o si, por el contrario, el presidente de los Estados Unidos pretende exportar este ejemplo para reconfigurar los pactos comerciales con otros países del mundo sobre nuevas bases bilaterales o trilaterales, lo cual daría más estabilidad al mundo financiero que el estilo globalista.

El FMI hace sonar la alarma de una crisis financiera porque no sabe qué objetivos persigue Estados Unidos.

Si bien esto no está claro, Lagarde le pide a los líderes mundiales que no se dejen llevar por la “amnesia colectiva”. Ella dijo que los líderes no deben olvidar todo lo malo que trajo la ola proteccionista del período de entreguerras.

El conflicto comercial se yuxtapone con la moneda. Washington insiste en que Beijing manipula el precio del yuan para impulsar su sector exterior, lo cual es cierto. En el Fondo, afirman no tener pruebas de esta manipulación y alientan a China a mantener un tipo de cambio flexible.

Desde la perspectiva estadounidense, su gobierno hará todo lo necesario para eliminar prácticas comerciales restrictivas. Este fue el mensaje publicado la semana pasada por el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.

Las advertencias del Fondo sobre el empeoramiento del clima mundial solo deben interpretarse como un signo de su incapacidad para predecir otras crisis. Además, la verdadera razón de la crisis financiera de 2008 son las mismas prácticas que promueve el sistema bancario, incluido el FMI, después de cada crisis financiera: Es como tratar de curar el alcoholismo con una nueva dosis de vodka gratis.

¿Quieres una explicación detallada sobre cómo se fabrican las crisis? Mira el video abajo:

About the author: Luis R. Miranda

Luis Miranda is an award-winning journalist and the Founder and Editor of The Real Agenda News. His career spans over 20 years and almost every form of news media. He writes about environmentalism, geopolitics, globalisation, health, corporate control of government, immigration and banking cartels. Luis has worked as a news reporter, On-air personality for Live news programs, script writer, producer and co-producer on broadcast news.

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