Un discurso popular en los medios de comunicación y la medicina convencional dice que invenciones tales como vacunas u otros productos fabricados por las grandes multinacionales son seguros, o que no son tan peligrosos para la gente porque las dosis de productos químicos que amenazarían la salud es muy baja.

Es importante aclarar que ninguna sustancia química tóxica jamás se ha demostrado ser segura para uso humano por ingestión, inyección, inhalación, aerosol o aplicándola sobre el cuerpo de alguien.

Ingerir, inhalar, inyectar o aplicar productos químicos tóxicos en alguien, sólo porque la cantidad de una o varias de las sustancias químicas es baja no sólo es ilógico, sino también igualmente peligroso para los que utilizan estos productos.

El peligro de enfermarse o de morir debido a la exposición a productos químicos tóxicos en los alimentos, productos de limpieza o los utilizados en las vacunas, por ejemplo, se magnifican cuando el producto combina varios cientos de sustancias químicas tóxicas que rara vez se escriben en las etiquetas.

Tomemos como ejemplo las vacunas. La vacuna contra la gripe contiene en promedio 25.000 veces más mercurio de lo que se permite legalmente en el agua potable. Sin embargo, estas vacunas se ofrecen como herramientas “seguras” para luchar contra las enfermedades. Muchas vacunas, en sus aclaraciones inclusive explican que no han sido evaludas por sus posibles efectos cancerígenos.

No es raro encontrar cientos de sitios web mantenidos por investigadores y padres de los niños o parientes que fueron severamente dañados por las vacunas, pero muy pocos han sido capaces de explicar de manera sucinta por qué no es una buena idea inyectar productos químicos venenosos en un niño o un adulto. Las diez mejores razones para no vacunar fueron presentadas recientemente por Michelle Goldstein, en Vactruth.com.

“Una vez vacunados, los posibles efectos secundarios no pueden ser fácilmente curados. Estos incluyen la muerte, el síndrome de muerte súbita infantil, trastornos autoinmunes, enfermedad inflamatoria intestinal, alergias, asma, ADHD, autismo, síndrome de Guillian-Barré y otros daños neurológicos “, explica Goldstein, una terapeuta de salud mental que también trabaja con medicina holística.

Goldstein ofrece diez razones clave que todos los padres y los adultos deben tener en cuenta y deben investigar antes de decidir vacunar:

Las vacunas no han sido evaluadas para comprobar si son seguras o efectivas. Esto por sí solo debería crear suficientes preguntas para cualquier persona que desee utilizar las denominadas vacunas.

Las vacunas no funcionan. Si la primera razón no fue suficiente para poner en duda las vacunas, éste debe. Como es explicado por muchos profesionales de la salud, las vacunas inhiben la reacción inmunitaria natural del cuerpo para hacer frente a la enfermedad mientras contaminan el cuerpo de un niño a menudo con cantidades desconocidas de productos químicos peligrosos.

La primera vacuna fue un desastre. Como muchos otros mitos aceptados, la eficacia y seguridad de las vacunas provienen de las mentes de los profesionales comprometidos con la medicina moderna la cual fue secuestrada por organizaciones como las fundaciones Rockefeller, Ford y Bill&Melinda Gates. A propósito, estas organizaciones son creaciones de la industria del petróleo cuyos productos se encuentran en el agua potable y las vacunas.

Las vacunas son altamente rentables para las compañías farmacéuticas y la mal llamada industria de la salud. Esto significa que, incluso si las vacunas fueran eficaces, aunque no lo son, es muy probable que el deseo de lucro supere el deseo de evaluar su seguridad, por lo que las pandemias como el H1N1 y el Ébola suelen dar lugar a miles de millones de dólares en ganancias para la industria farmaceutica, que también está controlada Rockefeller y otras organizaciones “filantrópicas”.

Todas las vacunas contienen una serie de venenos tóxicos y productos químicos que están vinculados a daños neurológicos graves incluyendo aluminio, timerosal (mercurio de metilo), antibióticos, glutamato monosódico (MSG) y formaldehído. ¿Cuántas veces ha pensado ingerir o inyectarse a sí mismo o a sus hijos con anticongelante, plomo, cadmio, glicerina o acetona? Bueno, esos ingredientes también se encuentran en las vacunas.

Cada estudio -realizado de manera independiente- que comparar poblaciones sin vacunar a poblaciones vacunadas demuestra que los  no vacunados gozan de salud muy superior. Este es uno de los puntos que no se ogan por vacunar a todo el mundo. Quieren obligar a que todos los niños y adultos se vacunen, a pesar de que los niños no vacunados tienen mejor salud que aquellos cuyos sistemas inmunológicos han sido contaminados con vacunas.

Las vacunas causan una serie de “enfermedades crónicas, incurables y mortales”, incluyendo el autismo, asma, ADHD, trastornos autoinmunes, síndrome de Guillain-Barre, alergias a los alimentos y daño cerebral. Por cierto, si usted no cree esto, pregúntese por qué los países que respaldan el trabajo de la indústria farmacéutica ha creado “tribunales” para tratar juicios contra los fabricantes de vacunas?

Estos tribunales secretos son creados por las agencias gubernamentales e industriales farmacéuticos para hacer frente a las demandas planteadas por los padres de los niños que han sido dañados por las vacunas. A pesar de que la existencia de estos tribunales es ampliamente desconocida, la verdad es que han pagado millones de dólares en compensación a las familias que fueron afectadas por los efectos irreversibles causados por las vacunas.

Científicamente hablando, la única manera de crear una verdadera inmunidad de por vida a una enfermedad es a través de la exposición natural a la enfermedad en la que el cuerpo crea anticuerpos y la inmunidad verdaderos en muchos niveles.

Las vacunas matan a bebés, niños y adultos. No importa qué tan seguras las compañías farmacéuticas digan que sus productos son o cómo su seguridad ha sido revisada por las autoridades sanitarias. Cualquier estudio llevado a cabo por la industria farmacéutica que se somete posteriormente a la revisión de las instituciones del gobierno, no son realizados de forma objetiva. Recuerde que las compañías farmacéuticas escriben sus propias reglas y llevar a cabo sus propios estudios de seguridad y eficacia. ¿Qué se puede esperar de eso?

Tal vez la principal razón que explica por qué las vacunas son indignas de confianza es el hecho de que si usted o un ser querido sufre de una lesión causada por una vacuna, las compañías farmacéuticas y los médicos tienen ninguna responsabilidad médica. ¿Conoces alguna otra industria en la que las empresas no son responsables por los defectos o daños que resulten de los malos resultados de sus productos? ¿Qué tal una industria que tenga responsabilidad cero por daños y perjuicios causados ​​por sus productos? No hay ninguna. Este privilegio está reservado a la industria farmacéutica.

Otro caso de supuesta “exposición insignificante” a los productos químicos peligrosos son los productos alimenticios, que están cargados con conservantes, colores y sabores artificiales.

En caso de que tengas que verlo en medios de comunicación para creerlo, aquí hay un informe de la CNN en el que se explica cómo 7 químicos que se consideran como seguros para el consumo humano por las autoridades sanitarias, en realidad son venenosos para los que los ingieren. Entre ellos se encuentran: azodicarbonamida, que se utiliza en pan. Tartrazina, un color artificial que se utiliza en miles de productos alimenticios. Es mejor conocido como Amarillo No. 5 y No. 6.

Otra combinación tóxica es la de galato de propilo y hidroxitolueno butilado. Ambos se utilizan como conservantes para mantener los productos alimenticios manufacturados en buen estado para que duren más en el estante. Junto con estos dos está el nitrito de sodio, que se utiliza para la preservación y la coloración de las carnes industrializadas.

A continuación viene terc-butil-hidroquinona, que es una forma de butano. Se añade a las galletas, papas fritas y algunas comidas rápidas. Del mismo modo, también se añade dióxido de silicio a los productos alimenticios tales como “crema de café seco, sopas y otros alimentos secos en polvo. También se usa como repelente de insectos. Actua eliminando la película grasosa que cubre el cuerpo de un insecto, haciendo que se sequen y mueran”.

Este artículo se concentró en las vacunas y algunos productos químicos desconocidos añadidos a los alimentos, dejando fuera a algunos delincuentes tradicionales, como BPA, MSG, aceites hidrogenados, aspartamo y los productos químicos que causan abnormalidades  hormonales, porque ya hemos escrito acerca de ellos antes. También, debido a que tanto las vacunas como los productos alimenticios son popularmente exentos del escrutinio bajo la excusa de que las pequeñas cantidades de productos químicos que causan enfermedades y que son usados para fabricarlos, son fácilmente eliminados por el cuerpo humano, lo cual es también una mentira. Es importante recordar que, aunque nuestros cuerpos tengan la capacidad de deshacerse de algunos productos químicos, los daños causados ​​por ellos se llevan a cabo antes de que estos sean excretados.

Con tanta tierra disponible para sembrar alimentos limpios y tanta ciencia disponible para crear medicamentos que realmente beneficien a nuestra salud, es impactante saber que hay gente por ahí que todavía cree en soluciones creadas en el siglo 19 para tratar o curar sus problemas de salud o que la gente prefiere consumir alimentos que están contaminados con cientos de sustancias tóxicas que son usadas a propósito, a pesar de los peligros conocidos para la salud.

Saber qué hacer con los productos químicos en las vacunas y los productos alimenticios es tan simple como preguntarse a si mismo lo siguiente: ¿Voluntariamente ingeriría mercurio, formaldehído, anticongelante, plomo o cadmio? Si la respuesta es NO, sería necesario preguntarse por qué entonces habría de ingerir estos y otros productos químicos en los alimentos o inyectarlos en un niño o un adulto? Si la respuesta es SÍ, no deje que nadie se interponga en su camino. Inyecte e ingiera estas substancias a placer y sin remordimiento.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You May Also Like

The TB pandemic that nobody sees, but that kills millions a year

  31.8 million people will have died by 2030 if tuberculosis is…

Singapore goes full 1984

In uncertain times, Singapore leaves no room for doubt about its commitment…