Es poco realista esperar que la ONU / IPCC, una entidad política, reconozca que el cambio climático es, en su mayor parte, un proceso natural en contínuo y que la geoingeniería lo ha agravado.

NUEVA YORK No importa que un documento de la ONU / IPCC de 1966 titulado “Planes de presente y futuro de las agencias federales para la Modificaión del Clima” revele la existencia de una red de agencias gubernamentales en colaboración permanente y secreta entre sí y con los militares para modificar el clima global.

No importa que otro documento titulado La Evolución de un programa de modificación artificial del tiempo de I + D en un sistema de armas militares, advierta sobre las graves consecuencias de jugar con los procesos climáticos naturales de la Tierra.

Los llamados científicos del clima que apoyan la idea de que los humanos son los únicos o los principales responsables de los cambios que el clima de la Tierra ha sufrido desde la revolución industrial, no quieren analizar la evidencia antes de clamar una vez más, como lo han hecho antes, que la humanidad es la raíz de todo mal y que lo que ellos llaman calamidad climática es debido a nosotros, los humanos.

La ciencia del clima hoy en día no se fija en la evidencia para apoyar sus especulaciones porque la ciencia y la evidencia no muestran lo que muestran los modelos climáticos computarizados manipulados, por lo que la élite corporativa detrás de la mayoría de la propaganda del cambio climático simplemente decidió crear modelos climáticos que concluyan de forma automática que los humanos y el CO2 son responsables del calentamiento global.

Afortunadamente para la humanidad, Jules Verne ya había advertido sobre la élite y su intención de usar armas climáticas creadas a través de geoingeniería- para convertir el tiempo en un arma, por lo que todos sabíamos qué esperar.

En 1877, el geólogo de Harvard Nathaniel Shaler propuso desviar el agua del Atlántico cálido hacia el Ártico. Es por eso que el calentamiento del Ártico a través de la geoingeniería ha sido desde entonces el plan de las corporaciones, especialmente el Complejo Militar Industrial, por al menos 100 años.

Si usted no quiere creerle a Verne porque sus observaciones son demasiado antiguas, te alegrará saber que hay otro informe que confirma que el calentamiento global, el cambio climático y todas las demás creaciones corporativas fantásticas son el resultado de un proceso natural que fue secuestrado por el Complejo Militar Industrial para promover sus objetivos de dominación.

Ya en 2008, un informe tituladoLa Naturaleza, no la actividad humana, Controla el Climavio la luz del día. Este informe publicado por el Panel Internacional No Gubernamental sobre el Cambio Climático (NIPCC), presentó un análisis en profundidad de los artículos revisados ​​y la literatura publicada que supuestamente estudian el cambio climático y cómo la humanidad contribuye al fenómeno.

Un total de 24 científicos independientes participaron en la revisión, lo que resultó en un documento de 50 páginas sobre las causas y consecuencias del cambio climático.

Este estudio fue diferente, ya que incluyó trabajos que el Grupo Intergubernamental de Expertos de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (IPCC) ignoró en todas sus evaluaciones y también porque no comenzó con el supuesto de que la actividad humana es la principal causa del cambio climático o calentamiento global, que es lo que los modelos de computadorizados de la ONU hacen.

El informe de la NIPCC llegó a la conclusión, entre otras cosas, que usar el derretimiento del hielo como una señal del calentamiento global o cambio climático es ingenuo en el mejor de los casos. Tal afirmación parece aún más ingenua hoy, porque el hielo polar, a pesar de la geo-ingeniería, continua aumentando en volumen cda temporada de invierno.

En vez de juzgar la influencia humana sobre el clima como la única causa de los cambios severos, el estudio del NIPCC muestra que han habido períodos de calentamiento extremo que sucedieron antes de periódos de frío extremo, tales como la Pequeña Edad de Hielo, como el Óptimo Climático Medieval, que, sin ningún tipo de influencia humana, tuvo temperaturas más cálidas que en los siglos 20 o 21.

Tal vez la más profunda conclusión que los científicos del clima que no son financiados por interéses corporativos o la ONU han encontrado, es que la evidencia, ya sabes, lo que la ciencia solía usar para hacer conclusiones, muestra que los modelos de clima de la ONU son enormemente exagerados, no sólo en el nivel de aumento de las temperaturas, sino también en lo que respecta a las consecuencias de tales aumentos.

En pocas palabras, la correlación que los científicos han tratado de establecer entre el CO2 y el cambio climático es tan válida como las conclusiones a las que los alarmistas del clima utilizan para invalidar las cuestiones planteadas por muchos científicos escépticos.

Científicamente hablando, no hay ninguna predicción concluyente que cualquier hombre o mujer de ciencia harían que podrían tomarse en serio, dada la “novedadde la influencia de la actividad humana sobre el clima de la Tierra.

Como se ha señalado antes, el clima ha sido impulsado históricamente por una serie de factores, no uno o dos, y esos mismos factores han podido equilibrar las perturbaciones climáticas causadas por las fuerzas que son mayores que las emisiones humanas de CO2. Las emisiones de carbono, vapor de agua y otros gases son sólo una pieza del rompecabezas.

Ninguno de los análisis científicos del IPCC o de las organizaciones que diariamente suenan la alarma sobre el cambio climático ha tomado ampliamente en consideración la influencia proporcional de los distintos factores tales como los citados anteriormente y otros – que determinan el presente o futuro del clima. Así, cualquier intento de predecir el futuro del clima es científicamente inútil.

Un análisis climático creíble tiene que tomar en consideración aspectos tales como las prácticas de geoingeniería que se remontan a más de 70 años atrás y que se han realizado como experimentos al aire libre; los datos sobre la radiación solar y su influencia en el clima; el papel de gases de efecto invernadero más potentes que el CO2, y la influencia de fracking y la extracción de petróleo crudo desde las plataformas on-shore y off-shore en la estabilidad planetaria, entre otras variables.

A pesar de que reporteros como como Abby Martin de RT quieran acabar con el debate sobre el cambio climático, este tema debe seguir siendo objeto de discusión. En una época donde la información es clave para resolver los problemas sociales, políticos y científicos, es necesario tener en cuenta los datos, no las opiniones de reporteros; especialmente de los que intentan socavar el debate..

Las emisiones de CO2 sin duda han aumentado durante los últimos 800.000 años; ningún escéptico climático argumenta en contra de esa realidad. Pero es importante destacar que gran parte del alarmismo sobre el cambio climático, que por cierto ahora se ha rebautizado como “perturbación del clima , se basa únicamente en las emisiones de CO2 y la concentración atmosférica de los últimos 30 años más o menos.

Una mirada más cercana a la concentración de CO2 en la atmósfera durante los últimos 25 a 30 años muestra que desde 1960 hasta 1980 la presencia de CO2 ha aumentado de manera constante, no de manera exponencial, como reza la propaganda corporativa.

Cada científico escéptico serio ha estado diciendo constantemente y esencialmente la misma cosa durante más de 20 años, sin embargo la mayoría de las personas nunca han escuchado el mensaje. Aquí está, en pocas palabras lo suficiente para cualquier lector no especializado pero dispuesto a prestar atención , recuerda el Dr. David Evans, un matemático e ingeniero, con seis títulos universitarios, incluyendo un doctorado en ingeniería eléctrica de la Universidad de Stanford.

Según el Dr. Evans, la evidencia que apoya la idea de que las emisiones de CO2 son la causa principal del calentamiento global se invirtió desde 1998 hasta 2006“, lo que le hizo pasar de ser un alarmista del cambio climático a ser ahora un escéptico. Tal vez el Dr. Evans vio lo que otros científicos como el Dr. Roy Spencer, investigador de la NASA y científico del clima han observado:

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Los científicos que apoyan la versión alarmista sobre el cambio climático y los escépticos, básicamente, no están de acuerdo porque están buscando en diferentes ciencias, sino porque no están viendo los efectos de las Amplificadores. Científicos e políticos alarmistas tienen la creencia no científica que más calor supuestamente es generado a partir de más CO2 en la atmósfera, lo que supuestamente causa más evaporación de las superficies oceánicas -tres veces más- lo que de acuerdo a la ciencia convencional, da lugar a aún más calentamiento, ya que el vapor de agua es el gas de efecto invernadero más eficaz.

Tal creencia no científica es a lo que nos referimos antes, ya que se incluye en todos los modelos climáticos computarizados, por lo que todos ellos llegan siempre a la conclusión de que los aumentos de CO2 en la atmósfera inevitablemente causará más calentamiento global. Mientras que los principales científicos del clima y los medios de comunicación corporativos nos dicen que el CO2 es el culpable del calentamiento global, ellos omiten que las predicciones desastrosas’ de las que hablan no son una consecuencia directa de los aumentos de CO2, sino de la amplificación y que tal amplificación no es grave como ellos lo dicen.

Por desgracia pera estos científicos y políticos, los registros científicos no muestran que haya o que habrá un calentamiento global y/o consiguiente cambio climático grave.

Otro hecho que la mayoría de los científicos del clima ignoran o se niegan a revelar o hablar es de lo que he mencionado al principio de este artículo: Setenta años de geo-ingeniería.

En 2009, la organización dirigida por un panel internacional de científicos y estudiosos no gubernamentales publicó otro informe para refutar el Cuarto Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).

La refutación de 2009 tardó tres años en ser elaborada antes de ser publicada en junio de ese año.

El documento fue escrito y editado por S. Fred Singer, Ph.D., y Craig Idso, Ph.D. y se complementó con el trabajo, contribuciones y opiniones de un grupo de científicos de todo el mundo. El documento titulado Cambio Climático Reconsideradono sólo describe las limitaciones del intento del IPCC para predecir el clima futuro, pero también estudió los datos empíricos sobre las temperaturas del pasado, los datos de observación revisados ​​sobre el derretimiento de los glaciares, área de hielo marino, la variación en las precipitaciones y el aumento del nivel del mar, resume la investigación de un número creciente de científicos que dicen que las variaciones en la actividad solar, no los gases de efecto invernadero, son el verdadero motor del cambio climático.

Este reporte desacreditó los temores generalizados de que el calentamiento global podría causar un clima más extremo, examinó los efectos biológicos de la crecientes concentraciones de CO2 y las temperaturas más cálidas, examinaró la afirmación del IPCC de que el CO2 aumenta la temperatura del aire lo que en teoría podría, según el IPCC, causar extinciones de plantas y animales sin precedentes y desafió la afirmación no científica del IPCC de que el calentamiento global inducido por el CO2 es perjudicial para la salud humana.

Como el siguiente cronograma elaborado por Chemtrails Planet explica, la geoingeniería fue sugerida y usada para derretir el hielo del ártico, al igual que la industria de los combustibles fósiles lo hizo hace años:

1877: El geólogo de Harvard, Nathaniel Shaler, propuso canalizar más de la cálida corriente de Kuroshio a través del estrecho de Bering para elevar las temperaturas en la región polar en 30 grados.

1912: El ingeniero industrial de Nueva York, Carroll Livingston Riker, propuso la construcción de un muelle de 200 millas de Terranova para aumentar el flujo de la corriente del Golfo en la cuenca del Ártico, con el beneficio añadido de que haría “cambiarel eje del planeta tierra. El New York Times calificó la propuesta como “increíble” pero no loca.

1929: El físico alemánhúngaro e ingeniero, Hermann Oberth, propuso colocar espejos gigantes en edificios y en una estación espacial para enfocar la radiación del Sol en la superficie de la Tierra, para hacer que los polos pudiesen ser habitados y los mares del norte y sur pudieran hospedar grandes puertos.

1945: Julian Huxley, biólogo y Secretario General de la UNESCO desde 1946 hasta 1948; propuso explotar bombas atómicas a una altura adecuada por encima de las regiones polares para elevar la temperatura del Océano Ártico y hacer que el clima de la zona fuese más cálido.

1946: Un artículo en el diário Village Voice de 2005 informó, en su sección Mechanics Illustrated que habían varias propuestas de geoingeniería para calentar el Ártico. Una nueva idea valientefue propuesto por Julian Huxleyel Secretario General de la UNESCO, y el hermano de Aldous Huxley, que incluía detonar bombas atómicas para calentar el Ártico.

1958: M. Gorodsky, ingeniero y matemático soviético, y Valentín Cherenkov, meteorólogo Soviético; propusieron la colocación de un anillo de partículas de potasio metálico en órbita polar de la Tierra para difundir la luz que llegaba del sol y así aumentar la radiación solar para descongelar el suelo permanentemente.

1958: Arkady Markin, ingeniero soviético, propuso que los Estados Unidos y la Unión Soviética construyeran una represa gigantesca a través del estrecho de Bering y que usaran bombas de hélice de motor nuclear para impulsar la corriente cálida del Pacífico al Atlántico a través del Mar Ártico. Así, el hielo del Ártico se derretiría, y las zonas congeladas de Siberia y América del Norte se convertirían cálidas y productivas.

1958: El ingeniero petrolero Ruso, P.M. De Borisov, propuso la fusión de los casquetes polares del Ártico y de Groenlandia mediante la difusión de polvo de carbón negro en el hielo, creando una nube en los polos que atraparían el calor y deviarían la cálidas aguas del Atlántico a las regiones polares. Este esquema fue tomada en serio por los climatólogos soviéticos. Dos conferencias se celebraron en Leningrado en la década de 1960 después de una primera reunión en Moscú por el Presidium de la Academia Rusa de Ciencias en 1959.

1958: El geólogo de Atlantic Richfield, LM Natland, propuso la explosión de un máximo de 100 bombas nucleares subterráneas para extraer las arenas petrolíferas de Alberta. Se esperaba que el calor de las detonaciones hiciera hervir los depósitos de carbón, reduciendo su viscosidad hasta el punto de que las operaciones de perforación estándar podrían ser utilizados. El plan fue alentado por los esfuerzos de Estados Unidos para encontrar “usos pacíficos” de la energía atómica. El proyecto fue aprobado en 1959, pero el gobierno canadiense invirtió su decisión en 1962 y declaró que Canadá se oponía a todas las formas de las pruebas nucleares. En 2012 los Tar Sands canadienses son, de nuevo un tema de preocupación internacional.

1962: Harry Wexler, un graduado del MIT con un doctorado en meteorología, había estado investigando el enlace que conecta los compuestos de cloro y bromo a la destrucción de las capas de ozono estratosférico, pero murió de un ataque al corazón mientras estaba de vacaciones en Woods Hole, Massachusetts. Wexler ya había aceptado una invitación para dar una conferencia titulada El clima de la Tierra y sus Modificaciones” en la Universidad de Investigación Espacial de Maryland y el Instituto de Tecnología.

Como Climate Planet señala, es inexplicable el porque después de décadas de optimismo para derretir el Ártico, esta idea fue reemplazada pronto con una campaña de miedo y fatalidad de las consecuencias del calentamiento del Ártico bajo el nombre deCalentamiento Global“. Tal vez, debido a que las corporaciones planeaban utilizar el calentamiento antropogénico como una herramienta para impulsar un control más centralizado y la adopción de políticas globalistas que proporcionan un control total de los recursos naturales de la Tierra, incluyendo los océanos y los bosques.

Otra razón es porque se supone que la geo-ingeniería debía ser mantenida en secreto, ya que su intención principal fue desarrollar y utilizar armas climáticas en enemigos políticos. Desde aproximadamente 1958, el Congreso y los militares ya habían estado trabajando en sistemas de guerra climática que incluía la manipulación electromagnética de la ionosfera.

[quote style=”1″]EEUU Congreso, Senado, Comité de Inter-Estado y de Comercio Exterior, Investigación modificación artificial del tiempo, Audiencia, Washington DC EE.UU. Gob. Impresión Offlce, 18 a 19 marz 1958; Lowell Ponte cita capitán. Orville como la presentación de informes “que el Departamento de Defensa estaba estudiando formas de manipular las cargas de la tierra y el cielo y así afectar el clima a través de una vigas electrónicos para ionizar o desionizar la atmósfera sobre un área determinada” …. Capt. Orville también discutió en curso experimentos de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos con “vapor de sodio, expulsado de los aviones a reacción para interceptar la radiación solar” sobre los países enemigos y la lluvia de su tiempo. (La refrigeración, op. Cit. Pp. 168-169 Fuente P. 42[/quote]

En 1963, la Academia Nacional de Ciencias (NAS) recomiendó la designación de un Panel” para discutir la modificación de clima. La formación de ese grupo sirvió para consolidar los programas de modificación del clima para usos militares y civiles, supuestamente con fines pacíficos. Sin embargo, la modificación del clima e incluso las operaciones de calentamiento del clima se han llevado a cabo en secreto por los militares y bajo el velo de “seguridad nacionalque parece siempre ser tan útil cuando los gobiernos controlados por las corporaciones ocultan lo que no quieren que la gente sepa.

Si bien la realidad de los procesos naturales del clima y los programas de modificación de clima nos miran a la cara, es difícil creer que hay gente ahí afuera que todavía espera -y últimamente demanda que los gobiernos actúen para detener el cambio climático. Eso no va a suceder porque los gobiernos no pueden controlar el clima, sólo pueden manipulado. Pero incluso si pudieran controlarlo, el más mínimo intento de hacerlo dejaría al descubierto de inmediato los programas masivos de modificación artificial del tiempo que han estado perfeccionandose desde hace casi un siglo.

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