|Friday, August 14, 2020
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OTAN “humanamente” bombardea campus Universitario en Libia 


Por Cynthia McKinney
Ex-congresista de EUA
Traducción Luis R. Miranda

Desde mi llegada a Trípoli para ver de primera mano las consecuencias de las operaciones militares de la OTAN, ha quedado claro para mí que a pesar del silencio permanente de la prensa internacional sobre lo que acontence aquí en Libia, hay pruebas claras de que objetivos civiles han sido bombardeados y como consecuencia, civiles libios han sido heridos y asesinados.

Este martes por la mañana me sacaron de mi hotel para recorrer la ciudad a través de su bullicioso tráfico y llegar hasta la Universidad Al Fateh.

El 9 de junio, el decano Ali Mansur estaba afuera en el estacionamiento. El cielo estaba azul. Las nubes eran blancas -no habían trillas químicas a la vista. Mansur estaba visiblemente alterado. Parecía que algunos de los jóvenes en la Universidad de Al Fateh, Campus B se peleaban por las niñas. Me explicó que los libios son de sangre caliente. Con un brillo en sus ojos, me susurró que las niñas son importantes para los jóvenes.

Sí, eso era evidente hoy cuando me acerqué el campus de la Universidad de Al Fateh, Campus B, antes conocida como la Universidad de Nasser. Bajo los árboles, en todo el césped, pude ver a jóvenes, hombres y mujeres que hablaban uno con el otro, hablaban por teléfonos celulares, caminando de aquí para allá, probablemente hablando de las últimas noticias del campus. Hoy, el campus de Al Fatah, estaba lleno de vida. La vida estudiantil parecía animada. Esta sensación y ambiente de esta universidad no se diferencian de los cientos de otras universidades que he visitado en los EE.UU. y en todo el mundo.

Los jóvenes libios son como los nuestros. Mi hijo cabría fácilmente en la vida de esta universidad.

El campus parecía animado, también. Grúas por todas partes que indican un programa de construcción, la adición de nuevos edificios para mejorar el entorno de aprendizaje de los estudiantes. A pesar de las peleas de los estudiantes, el decano Mansur tenía todo para ser feliz al ver su universidad cada vez más grande, mejor y más fuerte. Me dijo que había firmado un acuerdo con una universidad británica para iniciar programas en el idioma Inglés. No Estudios de Inglés, destacó Mansur, sino un programa completo de estudios impartidos en el idioma Inglés! Por supuesto, entonó, eso ha acabado ahora.

Al Fateh Universidad, Campus B se compone de cerca de 10.000 estudiantes, 800 candidatos a maestría y 18 a doctorados, 220 empleados, 150 profesores, 120 trabajadores. Cuenta con ocho auditórios, 19 aulas, 4 aulas extra grandes. También cuenta con un campus rural en Al Azizia, donde se enseña a 700 estudiantes que son parte del sistema universitario. Mansur se compara a un alcalde porque tiene tantas responsabilidades y preside una gran comunidad de estudiantes participando en una vida académica intensa y vibrante.

Mansur me dijo que la vida en la universidad y, para él personalmente, cambió para siempre en la tarde del jueves 9 de junio de 2011.

Recordó que la universidad abrió como de costumbre, alrededor de las 8:00 de la mañana y cerró más tarde a eso de las 8:00 pm.
El Jueves, 09 de junio pensó, iba a ser como cualquier otro día, a excepción de la pelea por las chicas que había despejado el campus de muchos de los estudiantes que no querían tener ninguna parte en los combates. Por lo tanto, afuera en el estacionamiento del campus, el Dr. Mansur me dijo que estaba preocupado pensando en cómo iba a tratar el tema disciplinario.

Entonces, de la nada y de repente, oyó un ruido fuerte en el cielo.

Dijo que empezó de la nada, un fuerte estruendo. Luego, un espantoso silbido. Dijo que levantó la vista hacia el cielo y no podía creer lo que veía: algo brillante en el cielo apareció bailando delante de él. Dijo que se movían como un juego de atari o algo así. Bailaba en zig-zag por todo el cielo. Dijo que estaba paralizado en el objeto por lo que parecíeron ser minutos, pero en realidad debían haber sido sólo segundos.

Las luces se movían hacia arriba y abajo y a los lados y, a continuación, sin previo aviso, la luz cayo en el suelo universitario. Era un misil de la OTAN.

Por desgracia había encontrado su destino: la Universidad de Al Fateh, Campus B.

Mansur dijo que vio un misil, un montón de fuego, un montón de diferentes colores a su alrededor, y luego una enorme columna de humo. Ví un misil, pero escuché lo que parecía ser muchas explosiones. Dijo que honestamente no podía decir cuántos.

El Dr. Mansur dijo que la fuerza y el choque de la explosión lo mantuvo congelado en su lugar. Dijo que su corazón se detuvo por un momento. No tenía miedo, simplemente estaba congelado. Él no huyó, sino que no se encogió. Me dijo que me quedó estupefacto.

La fuerza de la explosión agrietó las engrosadas columnas hormigón, destrozó cientos de ventanas y techos y destruyó numerosos techos.

Si era un misiles de Crucero Tomahawk o una bomba láser guiada, nadie lo sabe.

Sus pensamientos cambiaron inmediamente para los miles de sus estudiantes en la universidad y de sus tres hijos que estudian allí. Después de unos 30 minutos, la prensa libia fue a ver lo que había sucedido. El Rector y otros funcionarios de la universidad vinieron. Pero para sorpresa del Dr. Mansur, nadie de la prensa internacional apareció.

¿Y qué vieron?

Los medios de comunicación vieron los extensos daños estructurales en muchos de los edificios, todas las ventanas quebradas en cada uno de los ocho auditorios. Puertas quebradas de sus goznes. La biblioteca en ruinas. Libros y escombros por todas partes. La mezquita del campus fue dañada. Cristales amontonados en pilas. Algunos esfuerzos de limpieza habían comenzado.

El Dr. Mansur dice que ellos han mantenido la universidad, siempre que sea posible, en gran parte de la misma condición en que estaba el día del ataque. Salvo el área de clase principal en la que los estudiantes aún trabajan para limpiar y cuyo nombre se cambiará. EN lugar de llamarse complejo auditorio Seif Al-Arab, llevará el nombre del hijo de Muammar Gadafi asesinado el 30 de abril de 2011 en su casa por las bombas de la OTAN.

El jueves cayeron los misiles de la OTAN. Viernes y sábados se consideran el fin de semana aquí. Domingo, lunes y martes, los estudiantes estaban de vuelta nada intimidados por los bombardeos. En muchos de los salones de clase que he visto hoy, los estudiantes estaban tomando los exámenes finales en medio de los escombros. Mientras caminaba por el campus, una voz masculina gritó y me habló en árabe: “¿Dónde está Obama?”

Buena pregunta yo pensaba.

Siempre me he preguntado si los políticos que envían regularmente a nuestros hombres y mujeres jóvenes a la guerra y que regularmente bombardean pueblos pobres del mundo alguna vez, ellos mismos, han estado en el lado receptor de un ataque de Misiles de Crucero o se han colocado a sí mismos y a su familia a merced de una bomba guiada a láser y cargada con uranio empobrecido. Tal vez, sólo tal vez pensé que si hubieran experimentado de primera mano el horror de un ataque de la OTAN en un objetivo civil, podrían pensar sobre la necesidad de enviar a nuestras fuerzas armadas para atacar al pueblo de Libia.

Yo no quería molestar a los estudiantes que tomaron los exámenes, así que hablé con algunos estudiantes que se encontraban de pie fuera, esperando para tomar exámenes. Les pregunté si tenían algo que decir al presidente Obama. Un profesor, una mujer, tomó la palabra con facilidad y dijo: “Estamos trabajando bajo el fuego, física y psicológicamente” Un estudiante habló y dijo que el presidente Obama debería dejar de atacar a Libia y luchar para que Palestina fuera libre. Y continuó: “Somos una sola familia”.

Más sobre esto más adelante, pero brevemente, cada persona en Libia es miembro de una tribu y cada tribu se gobierna y elige a sus líderes, los líderes de todas las tribus eligen a sus dirigentes, y así sucesivamente hasta que sólo uno de los líderes de todos los las tribus dirige los destinos de Libia. Me encontré con un líder tribal en otra parte de Trípoli y me han dicho que es el verdadero líder de este país. Él preside el Consejo Tribal, que constituye las políticas reales de Libia. Así que cuando el joven dijo: “Somos una familia”, en realidad es la verdad.

El Dr. Mansur, entreno en los Estados Unidos y habló con entusiasmo de su tiempo en los EE.UU. y los muchos amigos que hizo allí. Está orgulloso de sus estudiantes y la riqueza de la vida comunitaria de su universidad. Él era como un decano de cualquier Universidad en los Estados Unidos.

En mi opinión, Dios intervino el jueves 9 de junio de 2011.

El día en que el misil impactó, ningún estudiante fue asesinado. Podría fácilmente haber sido diferente. Podría haber sido una catástrofe que costara la vida de cientos de adolescentes.

Me han dicho que en los alrededores inmediatos fuera de la universidad otros no fueron tan afortunados.

Los informes son que hubo muertos en las casas cercanas.

Hay una cosa ingrata acerca de la guerra. Los que causan la guerra se olvidan y se retiran de sus consecuencias, hasta parecen estar felices de infligir daño a los demás y ser inmunes a sus efectos negativos, mientras que las víctimas de la guerra encuentran una manera de normalizar lo anormal y vivir con la amenaza constante de muerte y destrucción.

Después de visitar Trípoli, me quedo en oposición a la guerra como nunca antes.

Los estudiantes de la Universidad Al Fateh continúan sus estudios a pesar del asedio del cual su país está siendo víctima.

Y a propósito, ese segundo grupo de estudiantes con el que hablé? Les pregunté cuánto pagan por la matrícula. Me miraban con rostros perplejos incluso después de la traducción. Les pregunté cuánto pagaban por sus libros. Una vez más, el mismo rostro perplejo. La matrícula en la Universidad Al Fateh es de 16 dinares al año -cerca de $ 9. Y debido al embargo de la OTAN sobre las importaciones de gasolina, la escuela ya ha comenzado a proveer 10 líneas de autobús gratuito a sus alrededores con el fin de asegurarse de que los estudiantes puedan ir a clases de forma gratuita.

Les dije que yo estaba a punto de entrar en un doctorado en EE.UU. y que necesitaba dinero para pagar la matrícula y los libros que costarían miles de dólares. Les conté que mi prima está con 100.000 dólares de deuda después de completar un Master en la universidad que ella eligió.

Ellos me dijeron: “Damos las gracias a Muamar Gadafi. Gracias a Muammar Gadafi tenemos educación gratuita. Alá, Muammar, Libia! “

¿Y sobre la OTAN? Ellos todavía se aferran a la quimera de que sus ataques son contra objetivos militares y que la suya es sólo una “intervención humanitaria”.

Todavía estoy a la espera de encontrar pruebas en algún lugar del mundo que el bombardeo de poblaciones civiles pobres del Tercer Mundo desde el aire es bueno para sus derechos de voto, la democracia, la atención médica, la educación, el bienestar, la deuda nacional, y mejorar la renta de las personas y la distribución de la riqueza . Parece claro para mí que los temas complejos de la vida requieren una intervención más compleja que un misil de crucero jamás podría cumplir.

* Cynthia McKinney, ex congresista y candidata presidencial de E.E.U.U.

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About the author: Luis Miranda

Luis R. Miranda is the Founder and Editor-in-Chief at The Real Agenda. His career spans over 19 years and almost every form of news media. He attended Montclair State University's School of Broadcasting and also obtained a Bachelor's Degree in Journalism from Universidad Latina de Costa Rica. Luis speaks English, Spanish Portuguese and Italian.

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